martes, 24 de diciembre de 2013

Aniversario


   Hoy, a estas horas, en la mayoría de las casas de buena parte del mundo 'occidentalizado' pulula un histérico trajín de bolsas de una compra tardía, de cocinas echando humo mientras guisan a contrarreloj suculentos y cuantiosos platos, de bandejas y sillas que bajan y suben pisos, y de almuerzos frugales con el único fin de contener el hambre hasta la hora de la ansiada cena. Hoy se celebra la Nochebuena. Y mañana, la Navidad...

   Pero aquí, en este pequeño cubil de letras y sueños poéticos de un joven cualquiera, se celebra algo más. Hace un año, en este mismo día, echó a andar El Trovador Errante, y errando y errando, ha llegado hasta aquí. Ha encontrado su sustento en el cobijo que cada uno de los lectores, con sus visitas y comentarios, le ha dado. Por ello me siento muy feliz y agradecido, mas quiero pediros disculpas por haberos desatendido en los últimos meses; no ha sido por falta de ánimos ni ilusión, sino por la acumulación de obligaciones de un año trascendental para el futuro devenir de este loco de anhelos románticos.

   Con la promesa de retomar la actividad, con mayor asiduidad, por donde la había aparcado -la serie de 'Poesía y Flamenco'-, y el fragmento de un poema de Walt Whitman (lo encontraréis completo en la sección habitual), os deseo unas Felices Fiestas y un fantástico Año 2014.

   Gracias.


Así como soy, existo. ¡Miradme!
Ésto es bastante.
Si nadie me ve, no me importa,
y si todos me ven, no me importa tampoco.
Un mundo me ve,
el más grande de todos los mundos: Yo.
Si llego a mi destino ahora mismo,
lo aceptaré con alegría,
y si no llego hasta que transcurran diez millones de siglos, esperaré... 
esperaré alegremente también.
Mi pie está empotrado y enraizado sobre granito
y me río de lo que tú llamas disolución,
porque conozco la amplitud del tiempo.

De 'Canto a mí mismo' ('Hojas de Hierba', 1855).
W. Whitman.

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El camino de Chailly a Fontainebleu, C. Monet

jueves, 7 de noviembre de 2013

Alegrías


   Me encuentro muy lejos –a años luz, más bien- de ser un entendido en Flamenco, y ni siquiera puedo llamarme un aficionado de categoría, pero lo que resulta innegable es que me gusta mucho; que me atrapa, lo disfruto y lo siento, pues me he empapado de él desde pequeño, por ser parte de la misma tierra que me vio nacer y en la que vivo. Por ello, y porque considero que la música y la poesía son hermanas gemelas, desde mis modestos conocimientos, me dispongo a dar comienzo una serie de entradas que versarán sobre el flamenco -como cante, música y expresión artística- y su relación con la poesía.



Que ya no la llaman Cái,
que la llaman Relicario,
porque por Patrona tiene
a la Virgen del Rosario.

   Y quiero empezar con uno de los cantes que más hondo llegan a mi ser y más inspiradores y gratos me resultan. Me refiero a las Alegrías. Pertenecientes a la familia de la Soleá, son el cante más característico y definitorio de la ciudad de Cádiz (o Cái, como se la llama en los cantes) y los puertos y pueblos de su alrededor. Deriva de las Cantiñas (también típicas de la provincia gaditana) y tiene su origen en la Jota aragonesa, la cual le aporta su estructura y tonalidad y tiene  influencia en algunas letras que aluden a la Virgen del Pilar y a la resistencia ante los franceses en la Guerra de la Independencia.

Nuestra Señora del Pilar, Zaragoza


Y por apellido Rosa,
María sé que te llamas.
¡Vale más tu dulce nombre
que el Pilar de Zaragoza!

Qué bien te pega la gorra,
navarrico, navarrico.
¿De qué regimiento eres?
De Navarra soy, Señora.



   Las Alegrías se cantan en una tonalidad mayor, y su compás es idéntico al de la Soleá, si bien su ritmo es más alegre, quedando a medio camino entre ésta y las Bulerías. Uno de sus rasgos más distintivos es la introducción en forma del famoso “Tirititrán, trán, trán” –que puede apreciarse perfectamente en el vídeo, más adelante-. Tienen un carácter festero y de baile, y como tal, las letras suelen ser joviales, amorosas o festivas, aunque en ocasiones adquieren carices más profundos.

   Su estructura consiste habitualmente (carecen de una rigidez estricta) en una sucesiva alternancia en el cante de estrofas en forma de copla (cuartetas octosilábicas en las que se repite el primer verso después del segundo) y juguetillos (normalmente seguidillas que alternan versos de siete y cinco sílabas) para cerrarlas, iniciándose con la introducción ya mencionada en forma de 'Tirititrán’ (también pueden ser ‘lereles’ o ‘ayes’) y rematándose el cante con una estrofa en tono aún mayor y un juguetillo muy rítmico.

Copla:
Está más clara la tarde
cuando pasa la tormenta:
me gusta reñir contigo
porque luego hago las paces.
Juguetillo:
Eres linda y morena:
te llamas Carmen
 y aquí están los papeles
 para casarme.
Que la Licencia de Roma
 ya estaba escrita;
que yo a esta niña quiero
decirle niña.
José Monge Cruz,
Camarón de la Isla


   Un cante, valga la redundancia, alegre y ameno, jovial y agradable, al igual que la tierra a la que representa. A continuación, os ofrezco algunas de las letras que he ido recopilando, mas creo que no hay nada mejor para gozar y conocer las Alegrías como escucharlas. En esta ocasión, en la voz de un jovencísimo y genial Camarón, con Paco Cepero al toque. 

   ¡Espero que lo disfrutéis!




LETRAS POR ALEGRÍAS
(En cursiva, los juguetillos y el cierre, uno de los más utilizados)


A mí me vio de nacer,
¡bendita sea la tierra!
Cien años que yo viviera,
siempre la recordaré.
 Yo pegué un tiro al aire,
cayó en la arena;
confianza en el hombre
no hay quien la tenga.
No hay quien la tengas, prima,
¡no hay quien la tengas!
Yo pegué un tiro al aire,
cayó en la arena.

Le dicen a los de Cái
los gitanitos del Puerto:
¿a cómo vendéis la libra
de la sal que derramáis?
Cuando te vengas conmigo,
¿dónde te voy a llevar?
A darte unos paseítos
por la Muralla Real.
Con la luz del cigarro
yo vi el molino;
se me apagó el cigarro,
perdí el camino.

Yo soy el contrabandista
¡ay, que siempre huyendo va,
cuando salgo con mi jaca
del peñón de Gibraltar!
Si me salen a resguardo,
¡ay! y el alto a mí me dan,
dejo al escape mi jaca
que ya sabe adónde va.
Cuando va andando,
rosas y lirios,
lirios y rosas
va derramando.

Están puestos a balanza
dos corazones a un tiempo:
uno pidiendo justicia
y otro pidiendo venganza.
Voy a los titirimundis,
que yo te pago la entrá,
que si tu mare no quiere,
¡ay, que dirá, que dirá!
Ay, ¿qué tendrá que decir
si yo te quiero y te adoro,
que yo me muero por ti?


Camarón de la Isla y Paco Cepero. Por Alegrías, (1973)

miércoles, 30 de octubre de 2013

Irresistible Mal


ophelia-dream-larotonda
'Ophelia's Dream', Craig LaRotonda
   Era mi intención publicar en estos días una serie de entradas dedicadas al análisis y comentario de una de las novelas que resultan más fascinantes y casi obsesivas para mí. Por supuesto, me refiero a 'Drácula', la legendaria obra de Bram Stoker. Sin embargo, la falta de tiempo y mi intención de realizar un completo y exhaustivo trabajo al respecto, me han llevado a comenzar nuevamente la lectura del libro, por lo que dichas entradas habrán de esperar, mas si todo transcurre con normalidad, podré publicarlas en el ya cercano mes de diciembre.

   En su lugar, voy a rescatar un poema que publiqué en una de las primeras entradas de este espacio, cuando aún no contaba con apenas lectores. Perteneciente a 'Versos en la Ensoñación', es una composición que destila cierto aroma gótico, tratando sobre los deseos irrefrenables del instinto salvaje y profundo de la persona. Asimismo, quienes deseen disfrutar de un pasaje de 'Drácula', en el que se aborda este mismo tema en relación con la mujer vampiro, pueden hacerlo en esta entrada: 'La mujer vampiro'.

   Antes de finalizar esta entrada, me gustaría pedir disculpas a mis lectores por mis prolongadas ausencias, las cuales son debidas a un inicio de curso realmente agitado y agotador. Mas quiero anunciar que, a partir de este próximo mes, trataré de recuperar mi ritmo habitual de publicaciones, así como de visitas a mis espacios predilectos. Espero que sepáis disculparme... y disfrutéis de la lectura.



10. HERMOSO MAL


Crujen las viejas maderas,
silban los fúnebres vientos
por agrietadas vidrieras
en el castillo siniestro.

Hoscos violines que suenan
en la más lúgubre estancia
me advierten de algo que llega,
es la sangre su fragancia.

Canto espectral que me hiela,
y sólo a temblar acierto
cuando aparece la reina
en su castillo siniestro.

Blanca, la piel de sudario
cubre con seda escarlata;
rojos su pelo y sus labios,
los ojos de oro me clava.

Miedo y belleza se mezclan;
cual sencillo lazo me ata;
hermoso mal que me aterra
ante los pies de su talla.

Con su lasciva sonrisa
envuelve mi tenso cuerpo;
todo su sino me incita
a enloquecer por su sexo.

Cópula desenfrenada
para aplacar nuestros fuegos;
hundo mi estaca de plata,
colmillos hinca en mi cuello.

Y, por entregarle mi alma,
me ha convertido en su siervo;
Ella es mi pérfida reina
en el castillo siniestro.


10. Hermoso Mal
Versos en la Ensoñación
Pedro M. Cepedal Flores

sábado, 28 de septiembre de 2013

La Yerba y La Piedra


   Comienza el otoño, pero aún hace calor. Más del que he sentido por unos días este verano, en un lugar donde la temperatura, al igual que el tiempo, permanecen en un estado inmutable. Allí los días pasan monótonos, de la misma manera uno tras otro, envueltos entre las colinas de verdes praderas que se dibujan sobre la eterna niebla matinal del río.

   Sosiego. Serenidad. Paz. Paz es la palabra. Paz y equilibrio en la mente, en el cuerpo y en el espíritu. Paz entre el frescor permanente, tan sólo quebrantada por un único anhelo de calor. Un anhelo que, como el ancla de un destartalado navío, me ata a la realidad y me separa del olvido, de consumirme en la paz de esa niebla tentadora, de aquel valle del recuerdo.

   En tales circunstancias, la poesía que ha servido en mí de cadena para el ancla, ha nacido en forma de 'Waka' (poesía clásica de Japón), tanto en estilo 'tanka' (cinco versos de 5-7-5-7-7 sílabas), como en su versión reducida, 'haikai' (tres versos de 5-7-5 sílabas). Los poemas que a continuación doy a conocer forman parte de un cuaderno que, aún sin terminar, he bautizado como 'La Yerba y la Piedra', título que mejor describe la esencia de su temática.


POEMAS EN WAKA ('LA YERBA Y LA PIEDRA')


I

Rey del silencio…
¡No quiero ser vasallo
del gran ciprés!


II

Luce robusto,
carcomido por dentro,
el viejo armario.


III

Un triste sauce,
la tierra del olvido
no logra amar.


IV

Tus claros ojos
me miran desde el agua
del Nalón bravo.
¡Ah, qué hermoso es oír
en su arrullo tu voz!


V

Polvo anhelante
tras persianas echadas,
frío verano.
¡Suspiran los recuerdos
de aquel cálido otoño!


VI

En el silencio,
la niebla de este valle
me ofrece paz.
Sólo un sol hay que anhelo…
y arde en cielos remotos.


VII

La madurez
envidia a su gemela,
la vanidad:
los reversos de una hoja
dorada que cayó.


Poemas en Waka
La Yerba y la Piedra
Pedro M. Cepedal Flores


jueves, 18 de julio de 2013

Rapsodia de las Estaciones


   La rapsodia es una pieza musical que se caracteriza por poseer una estructura no uniforme, compuesta por piezas diferenciadas y sin relación aparente entre sí. Es común que intercale fragmentos rápidos con otros más lentos, logrando un resultado final magnífico y de gran agrado para los oídos.

Fotograma del videoclip 'Bohemian Rhapsody', de Queen

   Tratando de trasladar el concepto de la rapsodia de la música a la poesía, surgió este poema. Al revisarlo, lo encuentro algo simplón en la temática e imperfecto en la métrica, pero aún así supuso, en su momento, un mérito personal realizar una composición poética siguiendo esta idea. La inspiración temática y musical se la he de agradecer a la eternamente genial 'Las Cuatro Estaciones', de Antonio Vivaldi, y a la no menos fantástica 'Bohemian Rhapsody', de Queen. Fue la primera, pero no será la última, pues tengo en mente realizar nuevas composiciones en forma de rapsodia.

   Espero que os guste.


RAPSODIA DE LAS ESTACIONES

“Mi particular y modesto homenaje a Queen y a Vivaldi. Dedicado a ti, siempre mi niña, siempre joven a mis ojos, siempre joven en mi corazón”

Obertura: 1 x 10
Primavera: 2 x 4
Verano: 1 x 17
Otoño: 5 x 4
Invierno: 5 x 2
Clausura: 1 x 5

~

Antonio Vivaldi
¿Eres imaginaria o real?
¿Estás conmigo o no lo estás?
Si la respuesta es afirmativa,
déjate llevar
a un viaje por el tiempo,
donde los límites a la fantasía
no puedan llegar.
Ven, ven sin miedo,
haz tus sueños realidad,
de mi mano volarás.

*

Es la primavera y brotan las hojas frescas;
la leve brisa el canto de los gorriones eleva
y una flor volando a mi ventana lleva:
es la flor de la canela.

Es la primavera y mi sangre se altera;
me deleito de esa flor en su néctar.
¿Brotarán las hojas siempre frescas
en una primavera imperecedera?


'Primavera' (Allegro) - Las Cuatro Estaciones, A. Vivaldi


**

¡No!¡No!¡No!¡No!
Llegó el verano,
ardo de calor;
quiero tener sexo,
¡hagamos el amor!
¡Oh!¡Oh!¡Oh!¡Oh!
Fina tela el nexo
que tapa tu pudor:
el bikini rojo
te lo arranco yo…
¡A bocados!¡A bocados!
Démonos un baño,
¡salvaje calor!
Desnudos y revueltos…
el encuentro terminó.
¡Oh!¡Sí!¡Sí!¡Oh!
El verano se acabó.

***

Chica de aire otoñal,
de blusa y mocasines,
te envidian los maniquíes
de las tiendas a las que vas.

Freddie Mercury, alma de Queen

Chica de aire sensual,
mis ojos en tu trasero,
ajustado en los vaqueros,
se clavan al caminar.

Gafas de sol, chupa de cuero:
hoy no soy el chico bueno;
a las chicas bien, es cierto,
les molan los rockeros.


Súbete a mi moto,
pongámonos a cien:
no te llevo al cielo,
mas lo pasaremos bien.


¡Vamos nena, más rápido!
Siente el pelo al viento.
¡Vamos nena, más rápido!
Que ya asoma el invierno.

****

Cae la nieve a través del ventanal:
copos de azúcar que no empalaga.

En la chimenea bailan las llamas
y, al compás, las siguen nuestros cuerpos:

ritmo del fuego, danza de la pasión
a lentos pasos de bolero;

tórrida noche de carnal unión,
espíritus que aplacan el frío invernal

tendidos sobre la mullida alfombra…
Cae la nieve a través del ventanal.

~

Pasa y pasa el tiempo;
pasan y pasan estaciones…
Siempre un ciclo igual,
siempre corazones jóvenes.
Siempre joven nuestro amor será.


Rapsodia de las Estaciones
Inéditos
Pedro M. Cepedal Flores

'Bohemian Rhapsody', Queen

sábado, 6 de julio de 2013

Putas del Verso


   Un poema que acabo de desempolvar del cajón del olvido. Tenía ciertos reparos en darlo a conocer, mas finalmente me he preguntado: "¿por qué no?". Refleja una visión, o mejor dicho, una de las dimensiones de la visión que tengo acerca de la poesía dominante en la actualidad en la lengua española. Hay tantos gustos como personas en el mundo y muchas maneras de entender la poesía, mas -siempre desde el respeto a todo aquél que dedica plenamente su talento y esfuerzo al arte poético-, opino que existe una degeneración, que no una evolución positiva, de lo que es y lo que debe ser la Poesía. Entraré con mayor profundidad en este debate en los próximos tiempos.


PUTAS DEL VERSO

Si escribo al bello sentimiento:
no interesa, no publican,
no hay certamen ni dinero.

Si escribo a la noticia en verso:
soy poeta periodista,
soy artista, soy un genio.

Reivindica, protesta…
¡y qué si no protesto!
Protesto si lo siento;

si no, dejadme escribir
al  nudo sentimiento,
a las pasiones humanas
que captan mi atención.

No me venderé:
si mi poesía es mi cuerpo,
¡no seré puta del verso!
No soy poeta reportero:

yo soy poeta porque siento.


Putas del Verso
Inédito
Pedro M. Cepedal Flores

toulouse-lautrec-pelirroja-cuclillas
Mujer pelirroja en cuclillas, H. de Toulouse Lautrec