lunes, 31 de diciembre de 2012

La Fiesta

nochestrellada-vgogh
La Noche Estrellada, V. van Gogh.
Para finalizar este 2012, un poema sencillo, sin más pretensión que la de declarar tu amor por una mujer... y enamorarla. Porque no hay nada en este mundo como estar con la mujer que quieres.

El número del año que entra me gusta: el trece no me trae malos recuerdos, y ojalá que siga así. Sin más, os doy las gracias por la buena acogida y palabras hacia este espacio, y os animo a continuar visitándolo y compartiendo vuestras impresiones.

Feliz Año Nuevo.



LA FIESTA

Esta noche habrá fiesta en el firmamento:
lucirán de gala todos sus elementos,
bailando al compás de un vals perfecto
al tenor de estos pobres versos.

Esta noche lloverán las estrellas,
lentejuelas de tu vestido de ocasión;
flamante, serás el centro de atención
y desatarás toda mi pasión.

Esta noche arderá un cometa:
tu sonrisa será su estela,
y un brillante collar de perlas
formarán en tu cuello los planetas.

Esta noche lucirás hermosa,
y de mi brazo te sentirás dichosa,
cuando juntos acudamos a la fiesta
que, allá en el firmamento, ya comienza.


9. La Fiesta
Versos en la Ensoñación
Pedro M. Cepedal Flores

sábado, 29 de diciembre de 2012

Hermoso Mal

En línea con la entrada anterior, hoy traigo uno de mis poemas favoritos de 'Versos en la Ensoñación'. Una oda, un cántico a esa mujer que te fascina hasta el extremo de entregar tu alma y lo que sea necesario por una mirada suya; un gesto, una sonrisa, un roce y, finalmente, poseer su cuerpo. Aunque no debes engañarte: es ella quien te posee. Deseo desatado enmarcado en la temática vampírica.


NOTA: con el actual apogeo de 'Cincuenta sombras...', no espero que se escandalice nadie ante las palabras empleadas en este poema.



HERMOSO MAL

Crujen las viejas maderas,
silban los fúnebres vientos
por agrietadas vidrieras
en el castillo siniestro.

Hoscos violines que suenan
en la más lúgubre estancia
me advierten de algo que llega,
es la sangre su fragancia.

Canto espectral que me hiela,
y sólo a temblar acierto
cuando aparece la reina
en su castillo siniestro.

Blanca, la piel de sudario
cubre con seda escarlata;
rojos su pelo y sus labios,
los ojos de oro me clava.

Miedo y belleza se mezclan;
cual sencillo lazo me ata;
hermoso mal que me aterra
ante los pies de su talla.

Con su lasciva sonrisa
envuelve mi tenso cuerpo;
todo su sino me incita
a enloquecer por su sexo.

Cópula desenfrenada
para aplacar nuestros fuegos;
hundo mi estaca de plata,
colmillos hinca en mi cuello.

Y, por entregarle mi alma,
me ha convertido en su siervo;
Ella es mi pérfida reina
en el castillo siniestro.


10. Hermoso Mal
Versos en la Ensoñación
Pedro M. Cepedal Flores

viernes, 28 de diciembre de 2012

La mujer vampiro

E. Munch
La Mujer Vampiro, E. Munch.
Hace poco más de una semana que terminé de leer 'Drácula', de Bram Stoker. Reconozco que siento fascinación por el mito clásico de los vampiros -no por los pseudovampiros fosforescentes tan de moda en estos tiempos-, y la obra maestra de Stoker, en líneas generales, me ha encantado. En otra ocasión comentaré en profundidad la novela, mas hoy quiero dedicar mi entrada a la increíble mujer-vampiro, quien ha sido la perdición de tantos hombres a través del paso de las épocas. Mi particular homenaje a esta criatura, la cual ha alimentado mitos, cuentos, relatos, novelas y poemas de toda índole, avivando sin cesar el fuego de la inspiración de tantos y tantos escritores.


EXTRACTO DEL MEMORANDO DEL DOCTOR VAN HELSING

5 de noviembre, por la tarde. […]
Sabía que había al menos tres tumbas que encontrar, las cuales estaban
habitadas. De modo que busqué sin descanso, y encontré una de ellas.
Estaba tendida en su sueño de vampiro, tan llena de vida y de
voluptuosa belleza que me estremecí, como si me dispusiera a cometer un
crimen. No pongo en duda que, en la antigüedad, a muchos hombres que
se disponían a llevar a cabo una tarea como la mía les fallaran el corazón y
los nervios. Por consiguiente, se retrasaba hasta que la misma belleza de la
muerta viva lo hipnotizaba; y se quedaba allí, hasta que llegaba la puesta
del sol y cesaba el sueño del vampiro. Entonces, los hermosos ojos de la
mujer vampiro se abrían y lo miraban llenos de amor, y los labios voluptuosos
se entreabrían para besar... El hombre es débil. Así había una víctima
más en la guarida del vampiro; ¡uno más que engrosaba las filas terribles de
los muertos vivos...!

Desde luego, existe cierta fascinación, puesto que me conmuevo
ante la sola presencia de una mujer tan bella, aun cuando esté tendida en
una tumba destartalada por los años y llena del polvo de varios siglos, aunque
había ese olor horrible que flotaba en las guaridas del Conde. Sí; me sentía
turbado... Yo, Van Helsing, a pesar de mis propósitos y de mis motivos
de odios..., sentía la necesidad de un retraso que parecía paralizar mis facultades
y aferrarme el alma misma. Era posible que la necesidad de sueño
natural y la extraña opresión del aire me estuvieran abrumando. Estaba
seguro de que me estaba dejando dominar por el sueño; el sueño con los
ojos abiertos de una persona que se entrega a una dulce fascinación, cuando
llegó a través del aire silencioso y lleno de nieve un gemido muy
prolongado, tan lleno de aflicción y de pesar, que me despertó como si hubiera
sido una trompeta, puesto que era la voz de Madam Mina la que
estaba oyendo[…]


Drácula
Bram Stoker

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Un sueño...

Un soneto. Sí, un soneto en estos tiempos que corren, en los que parece prohibido utilizar cualquier tipo de forma para componer un poema -sea clásica o no-, so pena de ostracismo.

Un soneto, una estructura tan marcada y reconocible, para contener algo tan etéreo como el Amor y la Libertad, dos realidades, dos utopías, dos sueños que siempre, sean cuales sean el momento y el lugar que ocupemos, trataremos de mantener vivos en algún resquicio de nuestro interior. Pues sabemos que, cuando se desvanezcan definitivamente, habremos emprendido el camino de vuelta.


SUEÑO DE AMOR Y LIBERTAD

Diamante en bruto que de la cascada
nace aún más brillante que el platino,
en nuda intimidad del bosque, esquivo
espíritu del alma liberada.

Déjame  envolverte con mi palabra.
Déjame pulir tu empañado sino.
Amor, eres el sueño que persigo,
¡muéstrame la libertad anhelada!

Y cuando miseria venga a incendiar
nuestro bosque amado, huirás conmigo
hacia donde se halle la libertad.

Llévame, tú conoces el camino
a donde podamos al fin volar.
Yo quiero ser, Amor, libre contigo.


15. Sueño de Amor y Libertad
Versos en la Ensoñación
Pedro Manuel Cepedal Flores

martes, 25 de diciembre de 2012

Versos en la Ensoñación

'Versos en la Ensoñación' es el título de mi primera obra poética completa -e inédita-. Aunque en la actualidad tiendo a explorar otros estilos y temáticas, esta obra representa la quintaesencia de mi paradigma de poesía. Utilizando formas rápidamente reconocibles, rimas cuidadas y temas fantásticos y vistosos, cada uno de los poemas contiene un mensaje oculto a simple vista, mensaje mutable según la interpretación de cada lector u oyente.

A continuación, las 'PALABRAS PREVIAS' que abren el poemario:


"Yo creo que la Poesía es belleza y sentimiento. El sentimiento lo llevamos todos en nuestro interior, y sólo unos pocos privilegiados son capaces de plasmarlo con palabras que creen belleza: ellos son los poetas. Y creo que el secreto de la belleza en la palabra reside en la música: palabras que, una tras otra, van formando versos e hilvanando una melodía que envuelve a los sentidos.

‘Versos en la Ensoñación’ es mi modesto intento por retratar de forma hermosa –y al son de una melodía- esa nebulosa de sentimientos que es el mar de los sueños: poemas nacidos de recuerdos de algunos de esos sueños, o de pensamientos en duermevela a altas horas de la madrugada. Un mundo inquietante, difuso y cambiante, en el que, de una forma u otra, una mujer cercana y misteriosa a la vez es el centro de los sentimientos".


Y uno de sus poemas, el que da nombre a este espacio; es de los más sencillos y menos pretenciosos, pero le tengo un cariño especial:


ERRANTE TROVADOR

El trovador errante,
errante trovador,
cazador de leyendas,
del mundo trotador.

Que voy por los lugares
cantando mi canción
de batallas y héroes,
de llantos y de amor.

Parajes que soñare
-sueños sin parangón-
transito sin descanso,
me llaman trotador.

Los cuentos son los mares
que a mi imaginación
anegan como playa,
escena de pasión.

El trovador errante,
errante trovador;
mil mujeres he visto,
ninguna como vos.


14. Errante Trovador
Versos en la Ensoñación
Pedro M. Cepedal Flores




lunes, 24 de diciembre de 2012

¡En marcha!

Hace ya tiempo que rondaba por mi cabeza la idea de tener mi propio 'blog' en internet -a pesar de provocarme rechazo este término, por lo que prefiero utilizar 'diario' o 'espacio'- y, finalmente, me he animado a comenzarlo.

Lo primero que me gustaría hacer es pedir disculpas por mi manifiesta torpeza en el manejo del sitio, pero sé que sabréis perdonarme y ayudarme para hacer mejorar y crecer mi pequeño proyecto.

Es éste un espacio fundamentalmente literario, en el cual expondré no sólo fragmentos de obras literarias y poemas de mi interés, sino que trataré de dar mi opinión -humilde y personalísima- sobre algunos de los millares de individuos -las obras- que pueblan el fantástico mundo de la literatura, la lengua y la gramática y, esporádicamente, pensamientos y reflexiones sobre otros temas.

También, y aunque debo reconocer que no me generaba demasiada confianza al principio, aprovecharé este medio para ofrecer mis propias creaciones, principalmente poéticas, a fin de compartir, con todo el que quiera conocerla de una forma directa, mi visión de la poesía.

En fin, creo que me he explayado suficiente para ser la primera entrada. Espero que disfrutéis leyendo, opinando y compartiendo vuestras ideas, queridos potenciales lectores, como estoy seguro que yo lo haré "rellenando este espacio".

Pedro M. Cepedal