lunes, 29 de abril de 2013

Poemas de Amor

renoir-baile-bougival
El Baile en Bougival, P.A. Renoir

   Quisiera, para echar el telón a este prolífico mes de Abril para El Trovador Errante, mostrar una pequeña selección de poemas que escribí hace ya mucho tiempo. Se trata de algunos de los primeros poemas que compuse, de una temática marcadamente amorosa y un estilo que trata de emular, en cierta medida, al de las Rimas de Bécquer. Evidentemente, distan muchas millas de éstas: en aquel entonces, no tenía en cuenta elementos formales de métrica, ritmo y otras reglas prosódicas que se logran pulir a medida que se avanza en el cultivo de la poesía. En cambio, sí tratan de conseguir rimas y figuras sonoras, pues son poemas nacidos de la inspiración del amor más apasionado, siendo ésta la forma en la que concebía la poesía originariamente.

   Me gusta releerlos de tarde en tarde, ya que me evocan gratos momentos y sensaciones, y me recuerdan cuál es el origen, el punto de partida de mi vocación por crear poesía. Puede que me esté adiestrando en un mundo de técnicas formales enorme y desconocido para mí, y que los temas que comienzo a abordar sean muy diferentes, mas siempre quedará un rinconcito especial y mágico en mi alma de poeta para estos sencillos pero sinceros versos.

   Espero que los disfrutéis, y prometo mostrar más en un futuro.



POEMAS DE AMOR
Pedro M. Cepedal Flores


I

Como un profundo mar
de corales verdes y anaranjados;
como un cielo empedrado
de nubes blancas cual azahar...
Así de hermoso es tu mirar.


II

Olas de azul turquesa,
nubes grises sobre la mar,
salitre y brisa fresca,
me pierdo en su inmensidad.

Olas de negro azabache
meciendo plateada espuma,
tintada en la oscura noche
bajo el brillo de la luna.

Olas de oro y fuego,
retratadas en el cielo
del ocaso, son recuerdo
de tus ojos y tu pelo.

Olas de azul añil;
mi corazón, blanco velero
surcando hacia ti el océano
veloz y raudo cual delfín.

Olas de tonos dispares
atravesando los siete mares
para exclamarte mi amor sin pares,
temo… ¡tantas olas no bastaren!


III

Si, en la noche serena y fría,
por tu ventana hasta tu cama
los rayos de luna ves entrar,
sabe que ésta sólo pretende contemplar
a la niña más bonita,
a la musa de estos versos
que, antes, a la envidiosa luna solía dedicar.


IV

Estrella que me alumbra 
en la profunda oscuridad,
cuando me sumo en ésta, 
hundido en su pesar.
Estrella que a mi corazón 
asiste en su agonía:
cuando sonríes, 
brilla esa estrella que me guía.


V

¿Cómo será el Cielo,
allí donde nace la luz,
no caben tristeza o miedo
y confluyen blanco y azul?

Donde habitan los ángeles,
¿cuál será su faz?
Sacros y hermosos seres
que protegen la bondad.

Un ángel llegó a mi vida
regalándome su amor.
De rostro, preciosa niña;
áureos ojos como el sol.

¿Cómo será el Cielo?
Sólo puedo desear
que sea como estar contigo
…¡Eso sí es Felicidad!


VI

Ella, música, ave y perla,
la preferida musa;
Ella, verso, flor y seda,
el día sin ocaso,
el eclipse de la luna. 


VII

Tu boca hace la sonrisa,
tu beso me sanaría;
tu beso me da la vida
y en tu boca moriría.


Poemas de Amor
Pedro M. Cepedal Flores







8 comentarios:

  1. *.* Qué bonitos, Pedro!
    Con tu honesta introducción me esperaba poemas menos evocadores, más de principiante... Pero la verdad es que me han llegado bastante. He intentado escojer mi favorito... Pero creo que me gustan todos!
    La intro que has hecho me ha parecido muy agradable para que nos situes los poemas dentro de tu vida... No sería lo mismo sin ese contexto!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tus palabras, Idoia, me alegra mucho que te hayan gustado tanto. De esa etapa tengo un montón, aunque la mayoría no me convencen -pero eso es ley general del que crea algo-, ya iré mostrando más.

      ¡Un saludo y gracias por pasarte!

      Eliminar
  2. Te han salido muy becquerianos, llenos de juventud, amor y sensibilidad, sólo que el pesimismo y la desesperación del poeta andaluz no han pasado a tus versos. No hay más que leer el segundo poema, con esas olas que ya no son gigantes ni se rompen bramando con tono amenazante.
    Es frecuente entre los poetas que las primeras composiciones sean de tono romántico y apasionado, cosas de la edad y de los primeros amores. Luego, la poesía de va decantando hacia otros derroteros. Tal es el caso de Neruda con sus "Veinte poemas, etc."
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No contienen pesimismo ni desesperación (de esta última sí hay algo) porque sencillamente no tenía tales senimientos en aquellos momentos, cuando los escribí. Quizá suenen más frescos porque los dejaba tal y como salían, ahora los miro y pulo mucho más, lo que conlleva que haya menos cantidad de poemas, a cambio, espero, de mayor calidad. Pero, al fin y al cabo, lo principal es el sentimiento y la vocación, y eso es algo que siempre llevo conmigo.

      Gracias por tu comentario, Cayetano, ¡un saludo!

      Eliminar
  3. Para mí resulta apasionante asistir a la formación de un poeta desde sus comienzos. Es usted tan joven que asombra contemplar el largo trecho del camino que ha recorrido ya.Aquí seguiremos su evolución, mientras usted siga teniendo la generosidad de compartir con nosotros.

    Feliz tarde

    Bisous

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Madame, sus palabras son tan halagadoras como inmerecidas, pues mi trecho recorrido como poeta no llega ni a la vuelta de la esquina. Lo que sí puedo garantizarle es que continuaré utilizando ete espacio como la plataforma en la que dar a conocer mi poesía.

      Muchas gracias por su apoyo, Madame, que pase una buena noche.

      Eliminar
  4. También coincido en que Bécquer está revoloteando por tus versos con un resultado hermoso. Uno de los dones de los grandes poetas (y Bécquer lo era) es la falsa sensación de facilidad de su poesía. Sin embargo, cualquiera que haya intentado escribir un poema a lo becqueriano se da cuenta de la verdadera dificultad que entrañan.

    Un saludo y espero poder leer más pronto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. sí que son difíciles de escribir. No se pueden forzar, tienes que esperar a la inspiración, ese chispazo que te ilumine y que te dé un verso o una metáfora en torno a los cuales comenzar a trabajar el poema. Porque no sólo es inspiración, es trabajo de pulir y pulir hasta darle la forma deseada, como bien dice el poeta Antonio Porpetta.

      Gracias por tus palabras, Allegra, me alegra que estés de regreso, ahora paso a leer tu entrada, ¡un saludo!

      Eliminar