martes, 14 de mayo de 2013

En Orihuela, su pueblo y el mío...


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ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío,
se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)



Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento,
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

(10 de enero de 1936)


Ramón Sijjé


   Me ha resultado imposible no ofrecer este poema en toda su extensión, sin seleccionar sólo algunas estrofas. El motivo es sencillo: me parecía una afrenta a la que es una de las composiciones más hermosas que jamás se han escrito. Esta elegía, incluida a última hora en 'El Rayo que no cesa' es el más honesto, profundo y amargo, desconsolado adiós que podía y pudo ofrecer Miguel Hernández a su amigo Ramón Sijé, fallecido en la Nochebuena de 1935 a causa de una parada del corazón producto de una brevísima y fulminante enfermedad. Lo repentino de la muerte y el afecto por el que fuera su gran amigo desde la juventud encendieron y canalizaron la llama en el poeta para escribir esta poesía, este canto a la ausencia del amigo perdido. Conmoción, incredulidad, rabia, dolor, desánimo y pesar se funden en las más hermosas metáforas para dar a luz en la muerte a un homenaje sincero que será recordado por siempre.

   Una magistral interpretación musical de este poema, merced a Joan Manuel Serrat, ayuda a conseguir que estos versos calen aún más hondo si cabe en nuestro sentimiento. Una maravilla.


Elegía (Miguel Hernández) - Joan Manuel Serrat


4 comentarios:

  1. Ramón Sijé fue un hombre bueno e inteligente según contaron los que le conocieron. Su muerte a los 22 años inspiró a su intimo amigo de juventud una de las poesías más bellas que se han escrito dedicadas al amigo desaparecido.

    Un gran homenaje a ambos tu entrada.

    Un saludos

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    1. Sí, sin duda es un hermoso homenaje, y por lo que yo he leído por ahí, sí que parece que Sijé fue una gran persona y que siempre se preocupó e interesó por Miguel incluso cuando éste comenzó a separarse ideológicamente de él.

      Muchas gracias por tu comentario, ¡un saludo!

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  2. Estamos contigo Pedro, un poema así no se puede cuartear. Es extremadamente hermoso y triste.

    La canción de Serrat también es estupenda. Nos ha encantado toda la entrada.

    Un saludo y que pases un buen día.

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    1. Muchas gracias por el comentario, me alega que os esté gustando. Aún tengo previstas unas cuatro entradas más de esta serie de Miguel Hernández, ya que me falta hablar un poco de su biografía y de otras obras que aun no he comentado, especialmente el 'Cancionero y Romancero de Ausencias'.

      ¡Un saludo!

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