miércoles, 30 de octubre de 2013

Irresistible Mal


ophelia-dream-larotonda
'Ophelia's Dream', Craig LaRotonda
   Era mi intención publicar en estos días una serie de entradas dedicadas al análisis y comentario de una de las novelas que resultan más fascinantes y casi obsesivas para mí. Por supuesto, me refiero a 'Drácula', la legendaria obra de Bram Stoker. Sin embargo, la falta de tiempo y mi intención de realizar un completo y exhaustivo trabajo al respecto, me han llevado a comenzar nuevamente la lectura del libro, por lo que dichas entradas habrán de esperar, mas si todo transcurre con normalidad, podré publicarlas en el ya cercano mes de diciembre.

   En su lugar, voy a rescatar un poema que publiqué en una de las primeras entradas de este espacio, cuando aún no contaba con apenas lectores. Perteneciente a 'Versos en la Ensoñación', es una composición que destila cierto aroma gótico, tratando sobre los deseos irrefrenables del instinto salvaje y profundo de la persona. Asimismo, quienes deseen disfrutar de un pasaje de 'Drácula', en el que se aborda este mismo tema en relación con la mujer vampiro, pueden hacerlo en esta entrada: 'La mujer vampiro'.

   Antes de finalizar esta entrada, me gustaría pedir disculpas a mis lectores por mis prolongadas ausencias, las cuales son debidas a un inicio de curso realmente agitado y agotador. Mas quiero anunciar que, a partir de este próximo mes, trataré de recuperar mi ritmo habitual de publicaciones, así como de visitas a mis espacios predilectos. Espero que sepáis disculparme... y disfrutéis de la lectura.



10. HERMOSO MAL


Crujen las viejas maderas,
silban los fúnebres vientos
por agrietadas vidrieras
en el castillo siniestro.

Hoscos violines que suenan
en la más lúgubre estancia
me advierten de algo que llega,
es la sangre su fragancia.

Canto espectral que me hiela,
y sólo a temblar acierto
cuando aparece la reina
en su castillo siniestro.

Blanca, la piel de sudario
cubre con seda escarlata;
rojos su pelo y sus labios,
los ojos de oro me clava.

Miedo y belleza se mezclan;
cual sencillo lazo me ata;
hermoso mal que me aterra
ante los pies de su talla.

Con su lasciva sonrisa
envuelve mi tenso cuerpo;
todo su sino me incita
a enloquecer por su sexo.

Cópula desenfrenada
para aplacar nuestros fuegos;
hundo mi estaca de plata,
colmillos hinca en mi cuello.

Y, por entregarle mi alma,
me ha convertido en su siervo;
Ella es mi pérfida reina
en el castillo siniestro.


10. Hermoso Mal
Versos en la Ensoñación
Pedro M. Cepedal Flores